Vitamina D3

Vitamina D3 y K2: qué son y para qué sirven

Ya sabemos la gran importancia que tiene la vitamina D en la salud, pero para que esta vitamina funcione correctamente necesita la ayuda de otros micronutrientes, como por ejemplo el magnesio o la vitamina K. En este artículo vamos a ver cómo de importantes es el «trabajo en equipo» de estas vitaminas para nuestra salud.

¿Qué es la vitamina K2?

La vitamina K2, al igual que la vitamina D, es liposoluble y pertenece al grupo de las vitaminas K. Es producida por bacterias y se encuentra en alimentos como el hígado, los huevos, la carne, la leche y otros productos lácteos. A diferencia de la K2, la vitamina K1 se encuentra en vegetales de hoja verde.

La vitamina K2 se divide en varias formas, siendo la menaquinona-4 y la menaquinona-7 las más comunes. La  menaquinona-7 es la forma más biodisponible de la vitamina K2, lo que significa que se absorbe más fácilmente en el cuerpo.  Esta forma de K2 se encuentra en alimentos fermentados como el queso Natto y es una de  las más empleadas en suplementación. 

¿Para qué sirve la vitamina K2?

La vitamina K2 es esencial para la salud ósea y cardiovascular. La vitamina K2 activa proteínas que ayudan a transportar el calcio hacia los huesos y lejos de los tejidos blandos, como las arterias. Esto ayuda a prevenir la calcificación arterial y promueve la salud ósea. Además de efectos sobre la salud cardiovascular, la vitamina K2 también ha demostrado mejorar la función cognitiva.

¿Por qué es útil combinar vitamina D3 y K2?

La vitamina D3 y K2 trabajan juntas para mejorar la absorción de calcio y promover la salud ósea. La vitamina D3 ayuda a aumentar la absorción de calcio en el intestino, mientras que la vitamina K2 mejora el transporte del calcio hacia los huesos y lejos de los tejidos blandos. La combinación de vitamina D3 y K2 también puede ayudar a prevenir la calcificación arterial y mejorar la salud del corazón.

Además, la vitamina D3 y K2 también pueden mejorar la función del sistema inmunitario y reducir la inflamación. Estos nutrientes son importantes para la salud óptima y el bienestar en general.

Vitamina D3, K2 y magnesio

Para el correcto funcionamiento de la vitamina D ya hemos visto que es importante la intervención de la vitamina K2, pero además es fundamental asegurar unos correctos niveles de magnesio. Este mineral interviene en unas 600 reacciones enzimáticas en nuestro organismo, algunas de ellas son clave para el funcionamiento de la vitamina D. El magnesio juega un papel crucial en el proceso de activación de la vitamina D y para su transporte a las células y tejidos del cuerpo. Sin suficiente magnesio en el cuerpo, la vitamina D no es capaz de hacer su trabajo correctamente, lo que puede resultar en una serie de problemas de salud, como la deficiencia de calcio, enfermedades óseas, asociadas con sistema inmune, etc.

¿Tiene alguna contraindicación el consumo de D3 y K2?

La vitamina D3 y la K2 son esenciales en nuestro organismo, pero a la hora de llevar a cabo la suplementación con ellas algunas personas deben tener precaución. Es el caso de aquellos individuos que toman anticoagulantes orales que deben ser cuidadosos al consumir vitamina K2, ya que esta vitamina puede afectar la coagulación de la sangre. Además, las personas con enfermedades renales o hepáticas deben tener precaución al tomar vitamina D3, ya que estas enfermedades pueden afectar la capacidad del cuerpo para procesar y metabolizar la vitamina D3. Si estás en alguna de estas situaciones, es importante que consultes con tu profesional de la salud para que te asesore en la suplementación adecuada y segura en tu caso.